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El Mensaje del Padre a Sor Eugenia Ravasio.

 

 

¡No puedo donar una vez más a Mi Hijo predilecto, para demostrarles a los hombres Mi Amor!.

 

Ahora es para amarlos, y para que conozcan este Amor, que Yo vengo en medio de ellos, tomando el aspecto y semejanza, y la pobreza.

 

¡Mira, pongo en el suelo Mi Corona, y toda Mi Gloria, para tomar la actitud de un hombre común!....

 

 

Primera Parte Mensaje de Dios Padre

 

Segunda Parte Mensaje de Dios Padre

 

Tercera Parte Mensaje de Dios Padre

 

Cuarta Parte Mensaje de Dios Padre

 

SANTA OCTAVA DE CONSAGRACIÓN A DIOS PADRE.

 

 

Comienza el domingo previo al primer domingo de agosto, y finaliza el primer domingo de agosto, día de la Fiesta de Dios Padre de toda la Humanidad.

 

Debe iniciarse preferiblemente en la Eucaristía dominical, en la que nos consagraremos a la Santísima Virgen María, al Sagrado Corazón de Jesús, y al Espíritu Santo, con las Consagraciones que se adjuntan para ello.

 

Las Consagraciones a Jesús, María, y al Espíritu Santo, preparan nuestros corazones a la Consagración al Padre de toda la Humanidad.

 

En ese mismo domingo en el que hacemos las Consagraciones a Jesús, María, y al Espíritu Santo, oraremos también el Primer Día de la Octava. Y así continuaremos con la octava todos los días ininterrumpidamente hasta terminar en el primer domingo de agosto.

 

Esta Octava de Consagración a Dios Padre se puede iniciar en cualquier otra época del año.

 

La Octava, es un acto de entrega voluntaria, con el propósito de iniciar el retorno a la Casa del Padre, donde vivamos en Su Reino, y se haga Su Voluntad en unidad, armonía, y hermandad.

 

La Consagración, se hace en un período total de ocho días, (Octava), y compromete la siguiente conducta personal:

 

a)     Misa diaria, obviamente Comunión (quienes no pudieran por razones serias como divorcios u otros, podrán efectuar la    Comunión Espiritual).

 

b)    Recitar las oraciones respectivas, ininterrumpidamente los ocho días de la octava.

 

c)    Seguir las Letanías.

 

d)    Meditar sobre los temas sugeridos en las Octavas Menores.

 

 

 

MODO DE HACER LA CONSAGRACIÓN:

 

Cómo hacer la Consagración a Dios Padre

 

 

 

CONSAGRACIONES:

 

Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

 

Consagración a la Santísima Virgen María

 

Consagración al Espíritu Santo

 

 

 

OCTAVA DE CONSAGRACIÓN:

 

Introducción Octava de Consagración

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Primer día)

 

(Antes hacer las Consagraciones al Sagrado Corazón, a la Sma. Virgen María y al Espíritu Santo)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Segundo día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Tercer día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Cuarto día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Quinto día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Sexto día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Séptimo día)

 

Octava de Consagración a Dios Padre (Octavo día)

 

 

 

 

ROSARIO DEL PADRE:

 

 

El Rosario del Padre, con sus cinco misterios, es una oración que la Providencia nos ha dado.

 

La colaboración espontánea, que llegó de varias partes, lo ha enriquecido con las referencias bíblicas y con las letanías.

 

En él está toda la historia del hombre guiada por el Amor de Dios que - desde el inicio de la Creación hasta la redención final - ha llevado y llevará adelante Su plan de Vida.

 

Este Rosario es un signo de los tiempos, de estos tiempos que ven el regreso de Jesús a la tierra "con gran potencia" (Mt. 24,30).

 

La “potencia” es por excelencia el atributo del Padre (“Creo en Dios Padre todo poderoso”):

 

es el Padre que viene en Jesús, y nosotros tenemos que apremiarlo para que acelere los tiempos de la nueva creación tan esperada (Rm 8,19).

 

El Rosario del Padre, en cinco misterios, nos ayuda a reflexionar sobre la Misericordia que "es más potente que el mal, más potente que el pecado y que la muerte"

 

(Dives in Misericordia, VIII, 15); nos recuerda como el hombre puede y tiene que volverse instrumento del triunfo del Amor del Padre, dándoLe su “sì” completo y de este modo

 

insertarse en el círculo de Amor trinitario que lo vuelve "gloria viviente de Dios"; nos enseña a vivir el misterio del sufrimiento que es un don grande, porque nos da la

 

posibilidad de dar testimonio de nuestro Amor por el Padre y de permitirle dar testimonio de si mismo, bajando hasta nosotros.

 

Con la aprobación del Arzobispo de Foggia, Italia, Mons.Giuseppe Casale.

 

No tenemos que sustituír el Rosario de María con el Rosario del Padre; tenemos que, después de haber rezado el Rosario Mariano entero, con los 20 misterios,

 

pedirle a la Madre que rece con nosotros el Rosario del Padre. Ella lo hará e invocará con nosotros al Papá del cielo; el Papá no podrá resistir a ambas llamadas: vendrá

 

y hará “cielos y tierras nuevas” (Ap 21).

 

 

 

En el primer misterio contemplamos el triunfo del Padre en el jardín del Edén cuando, después del pecado de Adán y Eva, promete la venida del Salvador.

1er. Misterio

 

 

 

En el segundo misterio contemplamos el triunfo del Padre en el momento del “Fiat” de María durante la Anunciación.

2do. Misterio

 

 

 

En el tercero misterio contemplamos el triunfo del Padre en el huerto de Getsemaní cuando da toda su potencia al Hijo.

3er. Misterio

 

 

 

En el cuarto misterio contemplamos el triunfo del Padre en el momento del juicio particular.

4to. Misterio

 

 

 

En el quinto misterio contemplamos el triunfo del Padre en el momento del juicio universal.

5to. Misterio

 

 

Rosario al Padre formato PDF

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CORONILLA DE ABANDONO A DIOS PADRE

 

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