audios para católicos

¿Cómo comprender la naturaleza de la intervención de Jesús en los mensajes que contiene este libro?

 

Recordemos para ello algunas verdades elementales de nuestra fe.

 

Según la Fe de los Evangelios y de la Iglesia que los predica y atestigua, Cristo en su actualidad, resucitado y entronizado a la diestra del Padre, se interesa por todo aquello que protege a los hombres, "intercediendo por nosotros" (Rom. 8,34), "siempre vivo para interceder en nuestro favor". (Heb 7,25)

 

Esta ininterrumpida intercesión y plegaria al Padre por nosotros, no es, con todo, la única actividad que desarrolla Jesús en el mundo invisible, donde ascendió después de su gloriosa Resurrección. En cada sacramento que se administra, es Él quien, mediante la acción de su ministro, interviene obteniendo la gracia y salvando a los hombres. En todo bautismo es Jesús quien bautiza; en toda absolución del sacramento de la Penitencia es Él quien perdona; en toda confirmación, consagración sacerdotal, unción a los enfermos, es siempre Jesús quien –a través de su ministro– confirma, consagra, unge. Y, de una manera maravillosa, en el misterio de la Eucaristía es Él quien se presenta y convive con nosotros, haciéndose nuestro compañero y nuestro sustento espiritual.

Al partir hacia el Padre, dijo a sus discípulos: "Sabed que Yo estaré con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos". (Mt. 28,20)

 

Gracias precisamente a esta acción y presencia continuas de Jesús entre nosotros desde la gloria en la cual Él ya habita después de la Resurrección, los mundos visible e invisible se encuentran, se compenetran y están misteriosamente co–presentes.

Tal presencia eterna de Jesús entre nosotros, atestiguada firmemente por nuestra santa fe, a veces vuelve a hacerse perceptible misteriosamente, por una concesión misericordiosa del Padre, a ciertas almas elegidas para llevar la salvación de Jesucristo a gente que tiene necesidad de determinadas señales.

 

Por tanto si el Señor se complace en hacer una mayor ostentación, por decirlo así, de intervenciones salvíficas según la maldad imperante, y obra más a cara descubierta y con acción más sutilmente eficaz, ¿cómo dejar de pensar que en estos nuestros días de suprema acción del mal el Autor de toda gracia, no vaya a intervenir con un desbordamiento de gracia tal como nunca se ha visto en los tiempos anteriores de la historia?

 

 

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¿Qué te ofrecen estos audios de manera tan simple y misteriosa?

 

Te traen un mensaje que indudablemente confirmará e iluminará tu fe. Pero sobre todo, ponen a tu disposición esta fuerte, íntima, amorosa, gozosa, indecible "cercanía" con el adorable Jesús, que tú quizás estabas buscando desde hace mucho tiempo. Sin duda, has leído muchas cosas, muchos libros de diversos autores y de múltiples ideologías. Ahora bien, encontrarás en las palabras de Jesús la verdad de aquella experiencia experimentada por los primeros seguidores de Jesús: "¡Solo Tú tienes palabras de vida eterna!" (Juan 6, 69).

Hay en verdad muchos hombres que tienen palabras de palabra; pocos que tienen palabras de vida; sólo Jesús tiene palabras de vida eterna.

 

Si sientes por tanto la fragilidad de tu fe, porque en nuestros días casi nadie habla con convicción firme y sincera de la realidad de la fe y de Jesús, encontrarás en estos mensajes el testimonio que necesitas, de un alma frágil, humana, simple, pequeña como tú, que sin embargo dice con seguridad y convencimiento lo que ha visto y oído, puesto que te comunica todo ello sin ninguna deformación interesada, ni manipulación maliciosa, con la frescura del agua que fluye cantando desde la fuente.

 

No creas sin embargo, que estas palabras contengan un Evangelio nuevo u oculto, que está al margen o por encima del único y salvífico Evangelio de Jesús. Si así fuera, se deberían repetir las palabras del Apóstol: "Cualquiera que os anuncie un Evangelio diferente del que habéis recibido, sea maldito." (Gal. 1,9)

 

No se trata, por consiguiente de un nuevo Evangelio. Son en cambio, palabras filtradas desde el mundo de la gloria de Jesús para nuestro mundo terreno, gracias a la "utilización" misteriosa de un alma sencilla y dócil, con el objeto de conducirnos a redescubrir el único y eternamente salvífico Evangelio de Jesús de Nazaret.

 

Si escuchas con docilidad de corazón y deseoso de llegar hasta Jesús, verás nacer en ti un anhelo incontenible de escuchar y meditar las palabras auténticas de su Evangelio. Ellas te parecerán nuevas, porque poseen un nuevo sentido y jamás descubierto, gracias a la nueva luz bajo la cual estas páginas aciertan a colocar con particular vibración aquellas antiguas y eternas palabras recogidas en nuestros Evangelios.

 

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Estos audios por tanto, no sólo te llevarán a la verdad del único Evangelio de Jesucristo, sino que te enseñarán –por la singular experiencia vivida por el alma que te las transmite– que tú también tienes en lo profundo de ti mismo, el Espíritu de Dios. Será Él, en virtud de la promesa de Jesús, quien te sugiera todo en tu interior y quien te haga dar los primeros pasos hacia la Verdad "toda entera".

 

Como habían prometido los profetas, nacerá también en tu corazón una Palabra nueva, dicha exclusivamente para ti, porque interpela a tu espíritu; es decir, el mensaje que te dirige personalmente el divino Jesús.

 

Comenzarás a recorrer estos mensajes quizá al principio neutralmente, como dirigido a un alma cualquiera; luego te percatarás que el destinatario concreto y privilegiado eres tú, y terminarás por descubrir que –independientemente de cualquier otro mensaje recibido de terceras personas– se deja escuchar en tu interior Aquel que te creó solo para sí, con una peculiaridad –la tuya– absolutamente única e irrepetible.

 

 

 

 

 

Introducción

La Palabra  1

La Palabra  2

La Palabra  3

La Palabra  4

La Palabra  5

La Palabra  6

La Palabra  7

La Palabra  8

La Palabra  9

La Palabra  10

La Palabra  11

audiosparacatolicos   2013